Lasaña fría de stracciatella

En BarcelonaMilano, esta lasaña fría con tomate y pesto se disfruta con absoluta delicadeza: capas vegetales finísimas, cremosidad que se funde en boca y el perfume verde del pesto, rematado por el crujido de los piñones. Es la lasaña fría ideal para un mediodía soleado o una cena ligera cuando apetece algo sencillo de comer, fresco y elegante. Cada pliegue del calabacín guarda tomate confitado con jengibre, dulce y especiado, y una stracciatella suave que equilibra todo. Ingredientes

1) Base y montaje de la lasaña fría

  • 6–7 cintas de calabacín (laminadas)
  • 1 unidad de tomate confitado (≈120 g)
  • 100 g de stracciatella
  • 60 g de pesto
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

2) Acabado y decoración

  • 8–10 unidades de piñones (tostados)
  • Brotes verdes
  • Aceite de oliva virgen extra (para aderezar)

3) Salsa de pesto

  • 1 manojo de albahaca fresca (hojas y tallos tiernos)
  • 175 g de parmesano Grana Padano
  • 75 g de almendra marcona cruda
  • 175 g de piñones asiáticos
  • Sal (cantidad al gusto)
  • 350 ml de aceite de oliva virgen extra

4) Tomate confitado con jengibre

  • 4 tomates maduros de rama (calidad extra)
  • 4 g de jengibre fresco
  • 2 unidades de clavo
  • 50 g de azúcar moreno

Elaboración

Tomate confitado con jengibre (base aromática)

  1. Escalda los tomates, refréscalos y pélalos.
  2. Colócalos en un recipiente.
  3. Ralla el jengibre con un microplane por encima de los tomates.
  4. Añade el azúcar moreno y los clavos.
  5. Tapa y deja macerar 12 horas en la nevera.
  6. Cuece los tomates tapados a fuego medio durante 30 minutos, vigilando que no se peguen.
  7. Retira del fuego.

Salsa de pesto (textura cremosa con grano)

  1. En el vaso de la Thermomix, incorpora los ingredientes en este orden:
    • Hojas y tallos tiernos de albahaca
    • Parmesano Grana Padano cortado en dados de 1 cm
    • Almendra marcona cruda
    • Piñones asiáticos
    • Sal
    • Aceite de oliva virgen extra
  2. Tritura a velocidad 7–8 hasta obtener una pasta no demasiado triturada: deben notarse mínimamente trocitos de parmesano y frutos secos, manteniendo a la vez una textura cremosa.

Calabacín y montaje de la lasaña fría (capas y pliegues)

  1. Lamina el calabacín en la máquina de cortar embutido al nº 2 y con una medida de 17 cm de largo, o con mandolina. A la vez, ve solapando las láminas para formar una placa.
  2. Corta el tomate confitado en 6 trozos.
  3. Coloca los trozos de tomate en un lado de la placa de calabacín: 1 trozo en cada lado y 1 trozo en el centro.
  4. Pon 20 g de stracciatella en cada uno de los 2 huecos que han quedado en el tomate y sazona ligeramente.
  5. Traza un cordón de pesto lineal por encima del tomate y la stracciatella.
  6. Dobla la placa de calabacín por encima del relleno.
  7. Repite la operación anterior y vuelve a doblar la placa de calabacín por encima del relleno superior.
  8. Emplata en la bandeja de pase.

Decoración (acabado, presentación y toque final)

Para terminar esta lasaña fría, traza un cordón de pesto sobre el calabacín de un extremo a otro. Coloca los piñones tostados de manera lineal sobre ese cordón, buscando ritmo y regularidad en la línea. Adereza con aceite de oliva virgen extra para dar brillo y redondear la boca. Remata decorando por encima del cordón de pesto con unos brotes verdes, ligeros, para aportar volumen y una sensación vegetal más fresca en cada bocado. Esta lasaña fría gana mucho servida bien fría, con el pesto marcado y los piñones crujientes.  

Una receta para abandonar el invierno

Replicar en casa esta lasaña fría es llevarte un pedazo de BarcelonaMilano a tu mesa: técnica sencilla, producto bien tratado y un final limpio, fresco y elegante. Compártela, repítela y hazla tuya respetando cada paso; funciona igual para sorprender en un pase informal que para una comida especial. Y si te apetece probarla tal como nace en la cocina, pásate por BarcelonaMilano. ¡Descubre cómo la preparan nuestros chefs en este video

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